Alguien que cuide de mí, de Judith McNaught


Sinopsis:

Fecha de publicación 2003.

La exitosa actriz Leigh Kendall se dirige hacia el norte del estado de Nueva York al encuentro de su esposo, Logan, para inaugurar juntos su nueva casa.

Mientras conduce en la noche invernal, una repentina tormenta de nieve le hace perder el control del coche. Cuando vuelve en sí está en el hospital local, gravemente herida; allí la policía le informa de que Logan ha desaparecido sin dejar rastro.

Interesante historia romántica de suspense, en la que la autora añade el aliciente de una investigación policial a la trama romántica, bien llevada, con un buen planteamiento, métodos policiales bastante realistas, y con diálogos inteligentes que te atrapan y no te sueltan; y lo principal, sin que perdamos por ello parte del sabor romántico sino todo lo contrario.

La protagonista, en el momento más trágico que puede vivir una mujer que ama a su marido, descubre, eso que ahora está tan de moda, que toda crisis puede ser una oportunidad, y qué oportunidad, parece haber inspirado más amor y ternura de la que ella podía sospechar. La investigación irá ganando alcance y traerá más atracción y tensión sexual que violencia y crudeza. ¿Cómo puede ser eso? Pues como lo hacen las que saben hacer Romance, creando personajes con luces y con sombras, desvelándonos sus complejidades sin precipitarse, manteniendo la tensión y haciendo que los juzguemos nosotros por sus acciones y no porque ellas nos lo digan, permitiendo que se contradigan y sobre todo que nos sorprendan.

En esta novela Mcnaught nos emociona a cada paso, y nos recrea ese romance ideal que gracias a su lectura podemos vivir.

¡Ah, y no os dejéis engañar por el título! Ninguna mujer en la novela pide ni desea que la cuiden, ¡los títulos y sus misterios!, ahora bien: ¿Quién no agradece que alguien lo haga en ocasiones sin tener que pedirlo?

Comentarios

La disonancia del amor

La asimetría del amor